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Digamos
que la disciplina es la formación que los padres dan a sus
hijos mediante los actos, la palabra y el ejemplo; su objetivo,
claro, es lograr que el niño o la niña se aparte de comportamientos
peligrosos o inapropiados, y aprenda a dominarse a sí mismo.
Casi todas las investigaciones indican que lo mejor es premiar
la buena conducta, y retener los premios si ésta es mala;
de ese modo, el niño desarrolla su propia manera de premiarse
internamente, de sentir satisfacción al portarse bien, y
aprende a ser disciplinado. En cambio, los castigos combaten
la mala conducta, pero no necesariamente logran que el niño
o la niña sea mejor.
La disciplina positiva.
Las vendedoras de la pequeña joyería quedaron de una pieza,
como la mayoría de los clientes. En medio de la tienda,
durante el día más concurrido de las vacaciones, un niño
de cinco años tenía un berrinche completo, sacudiendo los
brazos y pateando, gritando con toda la capacidad de sus
pulmones, peligrosamente cerca de una vitrina con joyas
finas. Su madre, aparentemente tan despreocupada por lo
que le rodeaba como su hijo, se sentó junto a él, con las
piernas cruzadas en posición de loto y comenzó una conversación:
-Vamos Pedro, debes hablarme sobre lo que ocurre en lugar
de llorar. No puedo comprender cuál es el problema si lloras.
Sé que estás enfadado, pero debes decirme qué te molesta
si quieres que haga algo al respecto.
-Yo le diré lo que me molesta - musitó la propietaria de
la joyería, preguntándose si tendría el coraje o la fuerza
de sacar, tanto a la madre como al hijo, de la tienda. En
lugar de ello, se limitó a observar y esperar, preguntándose
que pensaría la madre con respecto al efecto que este incidente
le estaba produciendo a su hijo.
La madre de Pedro tenia la creencia errónea de que siempre
hay que razonar con los niños y ofrecerles opciones, aun
cuando se comporten mal más allá de los límites sociales
aceptados.
Todos los niños necesitan disciplina en un sentido positivo
y restringido. Si pretenden aprender capacidades productivas,
necesitan desarrollar la disciplina a fin de aprovechar
al máximo sus talentos innatos. También deben encontrar
una disciplina firme y coherente cada vez que ponen a prueba
los límites de las normas sociales (cosa que hacen todos
los niños de vez en cuando).
Pero tal y como te dirán los maestros y asesores psicopedagógicos,
se trata de un área en la que muchos padres experimentan
grandes dificultades. Aunque existen cientos de libros sobre
la manera de disciplinar mejor a los hijos, la disciplina
efectiva se reduce realmente a unos pocos principios y estrategias:
principios y estrategias de la
disciplina
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