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Conducta
social
La
necesidad de comunicarse es innata en todos los seres vivos
superiores, porque forma parte del instinto de supervivencia.
Tu bebé puso en práctica ese instinto desde el momento de
nacer. Primero con la forma primaria de comunicación, que
es el llanto, y después mediante expresiones corporales
y faciales de placer, sonrisas y sus primeros balbuceos.
Ya para los 6 u 8 meses, disfruta de la presencia de otros
bebés. Quiere tocarlos e intenta comunicarse con ellos.
Ha entendido que sus mensajes obtienen respuesta y realmente
intenta lo que, para él, es comenzar una conversación.
Al llegar al año, es decir, a los 12 meses de edad, se trata
de una personita bastante sociable. Responde a su nombre
y sabrá lo que significa la palabra "no", de manera que
ha entrado en contacto, si bien rudimentario, con la noción
de correcto o incorrecto, y de prohibido o permitido. También
ha aprendido a defenderse, y protestará ruidosamente si
alguien le quita un juguete o hace algo que no le agrade.
Entre los 12 y los 15 meses de edad, el aspecto social de
tu hijo o hija se ha expandido notoriamente. Le gusta estar
en grupo y participar en las conversaciones. Claro, todavía
se siente algo inseguro y necesita que estés cerca de él;
apreciarás esto cuando de pronto se vuelva hacia ti extendiendo
los brazos para que lo cargues (seña universal que aprendió
en su más tierna infancia), o simplemente para comprobar
que no te has ido. Para su deleite, ya puede pronunciar
algunas palabras, pedir cosas y dar las gracias cuando alguien
hace algo por él. Incluso, es casi un experto moviendo las
manitas para "actuar" alguna rima y, desde luego, será capaz
de "bailar" cuando toquen una música que le guste.
De los 15 a los 18 meses, estará en una etapa de lo más
servicial. Le encantará ayudarte y también ejercer su recién
descubierta independencia, ya que intentará vestirse y desvestirse.
Mostrará su amor y su afecto por las personas que están
más cerca de él, por sus juguetes preferidos y por su mascota,
si la tiene. Y lo más significativo es que comenzará a imitar
conscientemente la conducta de los adultos. Quizá porque
ha entrado en contacto con su identidad, preferirá jugar
solo, aunque no rechazará la compañía de otros niños.
La etapa que va de los 18 meses a los 2 años, marca una
diferencia en su conducta social. Ya es consciente de sí
mismo como individuo separado de los demás, así que es el
momento ideal de aumentar su interacción con otros niños.
Tendrá una actividad social establecida, y puede en algunos
momentos mostrarse algo egoísta, pero trata de no darle
mucha importancia a esto, ejerce sobre él una disciplina
cariñosa pero firme y pronto tu hijo o hija socializará
muy bien.
Entre los 2 y los 2 años y medio, tu hijo o hija comenzará
a aprender a compartir, así que debes estimular los juegos
y actividades que involucren dar algo a los demás, y quizá,
comenzar a trabajar en equipo. Es muy importante que le
aplaudas sus logros, porque en esta etapa necesita mucho
de tu aprobación.
De ahí y hasta los tres años, se volverá más independiente
de ti y más sociable con los otros niños. Comenzará a mostrar
generosidad y disfrutará de jugar con los demás. Es su momento
de empezar a formar amistades, tanto con niños como con
adultos, e incluso mostrará su solidaridad cuando alguien
esté triste (tal vez acariciando su mejilla con su manita).
Es relevante que le fomentes la sinceridad y la veracidad
en sus relaciones con los demás.
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