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Manipulación
de objetos.
La coordinación, aquí, es entre el cerebro, la visión y
las manos. Al principio, tu bebé tendrá solamente un reflejo
de prensión, es decir, su manita se cerrará sobre tu dedo
o sobre un objeto puesto en su palma. Este reflejo deberá
desaparecer antes de que él o ella pueda tomar un objeto
con las manos a voluntad (recuerda que vamos de menos a
más).
En los primeros meses, ya podrá tomar objetos, y muy posiblemente
se los llevará a la boca, no para ver a qué saben, sino
para reconocerlos, porque para el bebé esta es una forma
de tacto. Sin embargo, pronto descubrirá sus dedos, y entonces
aprenderá lo que, para él, es un juego divertido pero que
puede ser devastador para tu espalda: tomará un objeto y
lo aventará al suelo, una y otra vez, en medio de grandes
risas. No sólo está jugando: está midiendo su habilidad
para apretar y aflojar los músculos de su mano.
Aproximadamente a los nueve meses, ya podrá tomar objetos
pequeños usando la "pinza" formada por su pulgar y su dedo
índice. Alargará la manita para tomar algo que quiere, o
te lo señalará con su minúsculo dedo para que se lo alcances.
Al año, ya podrá lanzarte cosas, así que cuidado. Será capaz
de poner un cubo sobre otro, hará menos estropicios a la
hora de comer y, en general, tendrá una mayor coordinación.
Cuando haya cumplido un año y medio, te fascinará verlo
muy sentado con un libro, pasando dos o tres páginas a la
vez, maravillado con los dibujos. Sus habilidades han aumentado:
puede construir una torre de tres cubos, y hasta podrá comer
solo con su cuchara y beber de una taza o un vaso. Intentará
vestirse -y desvestirse. Algunos niños incluso pueden garabatear
con una crayola.
Poco a poco aprenderá a hacer más y más cosas. A los dos
años, podrá realizar operaciones que requieren gran coordinación,
como ponerle una tapa de rosca a un frasco y acomodar sus
cubos en torres más altas.
A los dos años y medio podrá ponerse solo los calcetines,
y cada vez rechazará más tu ayuda. Sentirá la necesidad
de hacer las cosas por él mismo, cosa que debes fomentarle
siempre que puedas. También podrá ensartar carretes en hilos,
y hacer dibujos más entendibles, habilidad que será muy
notoria después de los tres años.
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Tips
para ayudar al desarrollo de habilidades motoras
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• Estimula
sus sentidos desde que es un bebé: coloca un móvil de
colores encima de su cuna, decora su cuarto con colores
vívidos, háblale, ponle música y juega con él..
• En cuanto veas
que puede tomar su biberón o manejar la cuchara, aunque
sea torpemente, deja que lo haga. Recuerda que la práctica
hace al maestro, y aunque derrame la comida, pronto
aprenderá a comer sin ensuciarse.
• Existe una inmensa
variedad de juguetes educativos en el mercado, para
todas las edades, diseñados precisamente para estimular
las habilidades motoras propias de cada etapa. No dudes
en comprarle algunos y jugar con él.
• Dale siempre un
sentido de independencia: no lo ayudes demasiado si
no puede hacer algo, deja que haga su propio esfuerzo.
Si tú le alcanzas y le resuelves todo, estarás limitando
su iniciativa y fomentarás que se haga dependiente e
inseguro de sí mismo.
• Acude con tu bebé,
o tu preescolar, a un centro de estimulación temprana.
Es muy divertido porque tienen una gran cantidad de
actividades interesantes, muchas de las cuales tendrán
que hacer juntos. Además, estarás ayudando a su desarrollo
social, al ponerlo en contacto con otros pequeños de
su edad. |
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