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Dismenorrea
El nombre es impresionante, pero designa algo que casi todas
las mujeres conocemos más que bien: el dolor durante la
menstruación o, más familiarmente, los cólicos. Sin embargo,
hay veces en que estos cólicos pueden transformarse en causas
importantes de esterilidad.
¿Por qué tenemos que sufrir esa "maldición mensual" que
son los cólicos? Molesta y dolorosa como es, la dismenorrea
constituye, después de todo, un proceso natural.
Resulta que al distenderse el útero por la presencia de
la sangre menstrual, comienza a contraerse para expulsarla,
gracias a la acción de unas sustancias llamadas Prostaglandinas;
en sí las contracciones son dolorosas, pero la molestia
puede empeorar, ya sea porque el flujo de sangre es muy
abundante, o porque se forman coágulos que obstruyen parcialmente
su salida a través del cuello uterino, o porque este orificio
sea más pequeño de lo normal, con lo cual la lucha del útero
por expulsar este contenido se intensifica, ya que lo detecta
como un cuerpo extraño.
La menstruación, con todo lo que trae implícito, es algo
con lo que las mujeres tenemos que vivir durante mucho tiempo.
Y dado que nos visita cada mes, lo mejor es considerarla
un proceso natural, y aprender a manejarla para que no interfiera
con nuestra vida diaria. Un buen consejo es hacer ejercicio,
comer sanamente, evitar el tabaco, el alcohol y la cafeína,
y descansar todo lo que puedas.
¿Cuándo son los cólicos una señal de peligro?
El dolor no es una crueldad de la naturaleza. En realidad
es un sistema de alarma del organismo, que te avisa que
algo anda mal.
Cuando los cólicos menstruales son demasiado intensos, tanto
como para interferir con tus actividades e incluso incapacitarte,
y no ceden a los analgésicos, pueden ser señal de que padeces
una enfermedad como la Endometriosis, que puede ser una
causa importante de esterilidad.
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