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Histerosalpingografía
Se trata de un estudio de rayos X, que se practica principalmente
cuando se sospecha que las trompas están bloqueadas ("tapadas"),
o que existe alguna anormalidad en el útero. Tiene muy mala
fama, ya que es incomodo, molesto y doloroso, aunque el
50% de toda esta molestia se debe al miedo y la ansiedad
de la paciente ante lo desconocido. Muy probablemente te
encuentres frente a un técnico radiólogo que no te informa
lo que está pasando o lo que va a pasar, y fríamente realiza
su trabajo aumentando tu desconcierto y tensión.
Una manera de reducir en forma importante estas molestias
es que sea tu médico quien realice el estudio; él o ella
es alguien a quien conoces y que te conoce, a quien le tienes
confianza, y que te tratará de una manera más cálida.
¿Qué puedes esperar?
Si conoces en qué consiste este estudio, es muy probable
que puedas estar más tranquila en caso de que tengan que
realizártelo.
Primero te colocarán en una mesa de rayos X y te harán una
placa, o toma inicial. Después, recostada en la mesa de
rayos X, el médico te pedirá que abras y flexiones las piernas
(posición ginecológica) y te colocará un espejo vaginal
que es conocido con el nombre de pato, igual que cuando
te toman el estudio llamado Papanicolaou. En seguida, realizará
un aseo intravaginal con torundas de algodón o gasa impregnadas
con benzal, jabón o algún bactericida, con el fin de poder
colocar una sonda metálica en el cuello de la matriz. Hasta
aquí todo es incomodidad nada más.
A través de esta sonda, el doctor introducirá un liquido
en el interior del útero, que servirá como medio de contraste
para la radiografía. Esto es justamente lo que puede llegar
a ser doloroso, ya que la matriz, al sentir algo extraño
en su interior, tratará de expulsarlo con contracciones
que tú identificas como cólico y que puede ser de intensidad
variable. Mientras te está poniendo el material de contraste
dentro de la matriz, el médico te pedirá que te voltees
hacia un lado y hacia otro, con el fin de tomar varias placas
que le mostrarán la manera en que se llena el interior de
la matriz y en que este líquido recorre las trompas de Falopio.
De este modo podrá ver en las placas la forma, tamaño y
características de la matriz, así como la permeabilidad
de las trompas.
Incómodo y doloroso como pueda ser, este estudio permitirá
a tu ginecólogo conocer el estado interno de tu útero y
de tus trompas, para determinar si existe en ellos algún
problema que pueda causar infertilidad.
Papanicolau
Toma su nombre del médico que lo inventó, y es un sencillo
estudio que consiste en tomar un poco de moco del cervix
o cuello de la matriz, el cual se coloca en una laminilla
de cristal y luego se esparce. La muestra se fija con un
aerosol que contiene alcohol y se envía a un medico especialista
conocido como patólogo, que la revisa detenidamente bajo
un microscopio, analizando las características de las células.
Es posible entonces detectar infecciones, inflamaciones,
efecto hormonal sobre las células y cambios celulares que
pueden revelar hasta la presencia de un cáncer. Es la forma
más sencilla de hacer medicina preventiva y la forma más
fácil de detectar una alteración antes de que se convierta
en algo importante.
El estudio es sencillo y no debe de ser doloroso. Te colocas
en posición ginecológica, con las piernas abiertas y flexionadas,
y el doctor te coloca un espejo vaginal, o pato, que sirve
para separar las paredes de la vagina y permitir la visualización
del cuello de la matriz. Sientes un pequeño pellizco que
no es doloroso. Y esto es todo.
El Papanicolau es un estudio básico para detectar a tiempo
el cáncer de matriz, por lo que se recomienda realizarlo
como mínimo cada año, a partir de que tienes una vida sexual
activa; incluso, hay ginecólogos que recomiendan que se
efectúe un Papanicolau anual en toda mujer que haya cumplido
los 18 años, haya tenido o no relaciones sexuales.
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