Otros
cuidados especiales. Hay otros aspectos que requieren del
consejo de un médico.
• Si uno o ninguno de
los dos tuvo rubéola durante su infancia, deben vacunarse
y evitar el embarazo durante cuando menos tres meses después
de la vacunación, porque tanto la enfermedad como el efecto
de la vacuna pueden afectar muy seriamente al feto. Y por
supuesto, si ya estás embarazada, no te vacunes.
• Quienes trabajen en
sitios donde hay muchos niños, y en hospitales, deben cuidarse
de las infecciones, sobre todo de las virales, como la rubéola,
el sarampión y otras, a las que quizá no sean inmunes.
• El trabajar con ciertas
sustancias químicas nocivas puede perjudicar al embrión o
al feto, y por eso es conveniente consultar al médico a este
respecto. Y desde luego, durante el embarazo no deben efectuarse
exámenes radiológicos, a menos que sea por una estricta necesidad,
ni exponerse a cualquier tipo de radiación.
• Si están usando medicamentos
(y esto incluye cremas, aerosoles y jarabes para la tos),
deben consultar al doctor, porque gran cantidad de productos
y medicinas son dañinos para el feto. Incluso, hay que advertirle
al dentista que están procurando lograr un embarazo, para
que evite el uso de sustancias o anestésicos que podrían resultar
perjudiciales para la concepción, o para el feto. Lo ideal
es suspender por completo los medicamentos, si esto es posible.
• Si necesitan tomar medicamentos
para controlar enfermedades crónicas, como el asma, la diabetes
y la epilepsia, entre otras, deben consultar al doctor antes
de iniciar la concepción, porque muchas veces es posible cambiar
la medicación, o bien modificar las dosis, pero esto sólo
el médico puede decidirlo.
• Es vital leer las etiquetas,
no sólo de los medicamentos, sino de todos los productos de
consumo, para saber si están contraindicados en caso de embarazo.
• Digan NO a las drogas,
y al consumo de cualquier sustancia que los afecte, porque
el daño que pueden causar a su futuro bebé, será irreversible.
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Recuerda |
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•
Suspender el anticonceptivo desde 3 meses antes
de la concepción.
• Dejar
de fumar; en el peor de los casos, no fumar
más de cinco cigarrillos al día.
• Reducir
al mínimo el consumo de alcohol. · Tener una
dieta sana y hacer ejercicio.
• Preguntarle
al doctor acerca de la rubéola y otras infecciones
causadas por virus.
• Leer las
etiquetas de los productos.
• Limitar
el consumo de medicamentos a los que realmente
sean necesarios, y siempre bajo vigilancia del
médico.
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