|
Hoy
en día, la mujer necesita trabajar, por muchas razones.
En primer lugar, porque el sueldo de uno no siempre alcanza,
y en segundo lugar, porque una madre que trabaja no es menos
madre que una que permanece en el hogar, y ella tiene derecho
a perseguir sus propias metas y objetivos, a dar a sus hijos
el ejemplo del trabajo y del dinero ganado con honradez
y con esfuerzo, y a no desdibujarse como persona en el momento
en que se convierte en mamá.
Es perfectamente posible amamantar a tu bebé y trabajar
al mismo tiempo. A este respecto, hay algunas cosas que
debes tomar en consideración.
• Amamantarás a tu bebé siempre que estén juntos, sin importar
el día o la hora.
•
Siempre
que no estés con el bebé te sugerimos darte estímulo constante,
con dos finalidades principales: almacenar leche para que
la tome cuando no estés y garantizar una buena producción
de leche. La Liga de la leche recomienda que cuando no estés
con el bebé, deberás extraerte la leche en intervalos de
2 horas.
•A
temperatura ambiente la leche puede durar hasta 8 horas,
con lo cual puedes cubrir una jornada normal de trabajo.
Toda la leche del mismo día puede almacenarse en el mismo
recipiente.
•
Antes de regresar al trabajo, es conveniente hacer un banco
de leche, es decir, ir almacenando la leche para que desde
el primer día de ausencia el bebé pueda tomarla. La leche
será almacenada en el refrigerador o congelador, según sea
la necesidad de consumo, con una etiqueta que diga de qué
día es. Naturalmente, usarás la más antigua primero.
•
Para darle la leche al bebé, sácala del congelador de preferencia
una noche antes, y para calentarla pon el recipiente directo
al chorro del agua caliente. La leche debe estar a la temperatura
del cuerpo (unos 36º centígrados. Si la leche ya fue calentada
una vez, no deberás recalentarla y tendrás que desecharla.
Si tienes alguna duda, o deseas más información, dirígete
a la Liga de la
leche de tu país y pide asesoría, apoyo e información,
que ellos te proporcionarán con gusto. ,
|