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¿Qué
pasa si ya tienes las grietas?
En caso de que las grietas ya te hayan aparecido, debes
consultar a tu médico. Sin embargo, hay varias cosas que
puedes hacer, además de buscar su consejo.
• Aplícate compresas
frías o hielos envueltos en plástico y tela (nunca directo
sobre la piel o los pezones, porque quema), una media hora
antes de alimentar al bebé. De otra forma, el pezón estará
frío, y el bebé lo rechazará, porque lo que lo atrae, entre
otras cosas, es la tibieza del pezón.
• Lubrica la herida,
para ayudarla a sanar. La Liga
de la leche recomienda lo siguiente: al terminar de
amamantar a tu bebé, deja una última gota de leche secar
al aire libre, y después aplica, en la herida, lanolina
natural. Dicha lanolina se quedará en la herida, y no necesitarás
limpiarla para volver a dar el pecho al bebé.
• Al bañarte, lava
tus pezones con agua y jabón como haces con todo tu cuerpo,
y enjuágalos perfectamente, para que no queden restos. Sécalos
muy bien y después aplícales el lubricante a base de lanolina.
• Existen otros lubricantes,
además de la lanolina, que pueden ser efectivos para aliviar
las grietas. Consulta con tu médico, para que él pueda darte
una orientación adecuada a tu caso particular. Las grietas
pueden presentarse en cualquier momento durante la lactancia,
así que hay que tener muy en cuenta estas recomendaciones.
Si persisten las molestias, consulta a tu médico. Y si requieres
más información, recurre a la
Liga de La Leche de tu comunidad.
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