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Durante este trimestre, pueden presentarse cambios en los
gustos por los alimentos, olores y hábitos sexuales (disminución
del apetito sexual). Tómalos como algo natural, ya que después
del parto todo volverá a la normalidad.
Alimentación:
Es probable que en algún momento de este período te sientas
con poco apetito, pero trata de hacer las tres comidas al
día, ya que aunque no tengas hambre, el bebé necesita mantenerse
con un buen aporte de nutrientes de forma continua. El ayuno
prolongado genera cambios bioquímicos en la sangre y en algún
momento se podría resentir la falta de alimento en el desarrollo
del embrión en gestación.
Procura que tus alimentos sean completamente naturales, esto
es, evitar todos aquellos alimentos que sean dietéticos o
bajos en calorías, ya que estos contienen edulcorantes que
pueden ser nocivos en determinadas cantidades para el desarrollo
del embrión. Asimismo, evita tomar bebidas que contengan alcohol
o cafeína.
Cítricos, cereales, frijol y vegetales verde obscuro te
brindarán el complemento de ácido
fólico que debes ingerir desde este momento hasta el
término de tu embarazo. No comas mariscos, carnes crudas
o poco cocidas.
Lo ideal es que no haya un gato en casa, pero si lo hay y
es tu mascota adorada, desparasítalo bien y procura no cargarlo
mucho. Es frecuente que estos animalitos produzcan intoxicaciones,
infecciones, respuestas alérgicas, o que transmitan enfermedades
como salmonelosis, toxoplasmosis, amibiasis o gastroenteritis
(diarreas y vómito) etc., que requieren de medicamentos que
no debemos usar en el embarazo.
Náuseas o vómitos:
Si presentas estos síntomas, procura llevar a cabo una dieta
seca. Esto quiere decir que en las comidas sólo ingerirás
alimentos sólidos. Evita comer alimentos grasosos (mantequilla,
aguacate, leche entera). Toma sopas, caldos y líquidos. Después
de una hora de haber comido y hasta una hora antes del siguiente
alimento, es el lapso ideal en que puedes y debes tomar toda
la cantidad de líquidos que gustes, de preferencia fríos o
frescos, nieves de frutas, etc.
Olores:
Aléjate de olores fuertes, grasas, perfumes y cochambres,
ya que estos despiertan fácilmente la sensación de náusea.
Actividad:
Puedes llevar a cabo tu vida normal, siempre y cuando no realices
actividades bruscas como subir o bajar escaleras corriendo,
montar a caballo, "salto de trampolín de 10 mts", etc. SE
PRUDENTE DURANTE TU EMBARAZO. Si piensas irte de vacaciones
a la playa, procura no entrar al mar, ya que la sal del agua
puede producirte deshidratación, y al mismo tiempo contiene
gran cantidad de hongos, algas y bacterias, motivo por el
cual tampoco te conviene sentarte en la arena.
Actividad sexual:
Puedes tener relaciones sexuales sin que esto perjudique al
bebé siempre y cuando no sean muy bruscas o agitadas. Hay
casos especiales de amenaza de aborto o sangrados en esta
etapa del embarazo, en que las relaciones sexuales están contraindicadas.
Molestias:
Es probable que sientas molestias como tirones, calambres
o "descargas eléctricas" en la zona de los ovarios. Mientras
esto sea de los dos lados, es normal; si se localizan de un
solo lado de forma persistente o intensa consulta a tu médico.
Algunos cólicos de intensidad variable pueden ser normales;
si son muy intensos o se acompañan de sangrado consulta a
tu médico.
Estado emocional:
Frecuentemente existen cambios bruscos en el estado de ánimo,
puedes tener enojarte o llorar por detalles que tú misma sabes
que no valen la pena. Estos cambios emocionales son debidos
al propio embarazo y a la actividad hormonal que conlleva.
Esto también pasará a través de los meses, así que no hay
por qué preocuparse.
Medicamentos:
Evita tomar cualquier tipo de medicamento que no haya sido
indicado por tu médico, incluyendo laxantes, antiácidos, aspirinas,
etc. Por muy inocuos que parezcan, pueden producir alteraciones
y desórdenes en la formación y desarrollo del bebé.
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